Si la vida fuera una película de Disney…

Entrada patrocinada por Walt Disney Pictures

…los Cowboys, ganarían la Superbowl.

Sí, sí, así, sin más, fácilmente, que diría aquel. Pero lo mejor es que no solo pasaría eso.

Dez Bryant, wide receiver novato del equipo, pasaría a ser la mayor estrella del equipo. Sus duros inicios, con el padre en la cárcel y su madre metida en el mundo de las drogas, no serían impedimento para que este magnifico primera elección de los Cowboys triunfara, como está triunfando (Y al loro, que esto es verdad). El amor de su madre, en proceso de recuperación, sería la fuerza que le empuja a esforzarse más y más, siendo el primero en llegar a los entrenamientos y el ultimo en dejarlos. Sus duros inicios con sus compañeros, con choques personales, finalizarían tras un momento decisivo, cuando el WR demuestra su valía.

Jon Kitna, se erigiría como el líder absoluto que siempre ha sido, pero que nunca le han dejado ser. Abocado al anonimato, siempre en los banquillos, o en equipos de segunda (que los fans de los Barcelona Dragons me perdonen, todo es por el bien del guión), tras la lesión del malvado y tiránico quarterback titular, Antonio Ramiro, gozaría de la oportunidad de su vida. Sus primeros partidos serían duros, con derrotas, interceptaciones y humillaciones. El público no creería en él, pero tras una dolorosísima derrota (45-9, así, pooooooor ejemplo) y el re-encuentro con su viejo maestro, demostraría que este viejo rockero guarda pólvora en sus pistolas.

Por si fuera poco, este maestro se haría cargo de las riendas del equipo, tras la expulsión del entrenador, por sus pésimos resultados. El propietario, un viejo bonachón cuyo sueño es ver al equipo de su padre ganar la Superbowl en su propio estadio, decide, acertadamente, que ese head coach, de rostro impasible, no es digno de una franquicia de la talla de los Cowboys. Así pues, contrataría a Jason Garret, un entrenador repudiado por todos, que vaga con su familia, de equipo en equipo, buscando nada más que un hogar donde retiraste en paz.

Una familia que está formada por Julie, su amada y complaciente esposa, que espera a su marido levantada y le prepara ricos estofados, masajeándole el cuello mientras su querido esposo revisa una y otra vez los videos del equipo contrario; Jennifer, su hija, inocente, casta, pura (o al menos eso cree su padre). Harta de tanto viaje, se rebela, debido a las ausencias de su progenitor, un padre obsesionado con el football. Odia, por ello a todo lo relacionado con este malvado deporte; y Johnny, el hijo menor, perdido en un mundo ovalado, donde él no da la talla. Donde sus pases no son precisos, ni fuertes, ni profundos. Son mierdas pinchadas en un palo. Es la vergüenza de su padre. Los problemas en esta casa son de aúpa.

El coach, orgulloso de su pupilo

Pero bajo el mágico manto del desierto texano, todos tienen una oportunidad. Bryant, se encontraría con Jennifer, a la salida de un entrenamiento a altas horas de la madrugada. Machacado y dolido por las derrotas, sus primer encuentro no sería más que doloroso, creando una fuerte enemistad. Pero con el paso del tiempo, ambos descubrirían que tienen en común mucho más de lo que creían. El amor es inevitable, y a pesar de la inicial negativa y preocupación del coach, ambos terminan casándose, después de que Bryant le pida matrimonio nada más ganar la Superbowl.

¡Un anillo asín de grande te he comprado, Jenny!

Y además Kitna, ese viejo jugador, machacado por todos, observaría la desesperación del hijo de su mentor. Viéndose reflejado en él, no podría más que tomarle bajo su tutela, y enseñarle todo lo que sabe. Todo lo que le su padre le debería haber enseñado, pero no supo hacer, porque le pedía más de lo que un tierno y núbil niño podía dar. Entre ambos, surge una amistad que duraría años. Una amistad que se traspasaría a algo más, cuando Kitna se convirtiera en entrenador, y llevara, como le llevaron a él, a su alumno y amigo a la NFL.

Aprende Johnny, así se lanza un pase

Desgraciadamente para los chicos de Dallas (y Zarautz), la vida no es Disney, y todo apunta a que de Superbowl nada, chicos… Pero, ¿y lo bonito que sería?

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4 Responses to “Si la vida fuera una película de Disney…”


  1. 1 TheNaBee 20 noviembre, 2010 en 20:27

    Jajaja tremendo, cierto que tiene todos los ingredientes de película de Disney, especialmente lo de Kitna xD

    Saludos!

  2. 2 Gartzo 20 noviembre, 2010 en 20:30

    jajaja -Y no olvídes que “Próximamente en MNB:”
    “Si la vida fuera una película porno” con los Packers de protagonistas 😉

  3. 3 nome 21 noviembre, 2010 en 22:28

    Mira que yo de futbol americano tengo muy poca idea pero con este tipo de entradas me vas a hacer un seguidor diario de tu blob juani xDDD sobre todo por esas fotos comentadas xDD


  1. 1 Tweets that mention Si la vida fuera una película de Disney… « Monday Night Blog -- Topsy.com Trackback en 20 noviembre, 2010 en 20:56

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