Post-Wembley 2011

¡Hola pajaruelos! Ya estoy de vuelta para hacer un pequeño resumen de lo que nos pasó el fin de semana del NFL International Series 2011. Podríais pensar que me había quedado allí, o que las pintas pudieron conmigo y sucumbí pero… ¿con quien creéis que estáis hablando? Somos vascos, no se ha inventado alcohol que no podamos beber. Miento, existe y se llama agua.

En mi caso el viaje del que iba a ser mi segundo partido de football en directo empezó el jueves, lo que significaba que iba poder disfrutar con tranquilidad de todo lo que en esos días nos esperaba en la ciudad londinense. Una de las cosas que tiene viajar solo (cada uno juzgará si es buena o mala) es que la gente tiende a hablarte porque sí, no vaya a ser que el bicho ese se estrelle y tenga que pasar sus últimos minutos agarrado a un desconocido. Eso nunca. No. Mejor que haya confianza y que sepamos como se llaman sus mascotas. Cuento esto por dos razones, una porque toda travesía es digna de una historia aderezada con heroísmo y/o erotismo, y otra porque este blog también es mio y escribo lo que me da la gana. Especial que es uno.

No me voy a quejar de mi compañera en el avión, ni a la que estaba a su lado, y es que aquellas dos ciudadanas inglesas me dieron una conversación de lo más agradable mientras yo aprovechaba para contarles que iba a la capital para ver un partido de fútbol americano (en verdad, también aprovechaba mi posición de privilegio en ventanilla para juguetear con la puerta de la salida de emergencia, cosa que acojonó bastante a una de ellas, pero me lo supo perdonar). Me di cuenta de que había hecho un buen trabajo (hablando de football, no jugando con la puerta) cuando al salir del avión ambas me dijeron que andarían atentas a las noticias, que querían ver la que se iba a montar tan cerca de ellas. Fuck yeah! 

Desconozco si habéis estado en Londres alguna vez, pero coger un autobús para llegar al centro a las cinco de la tarde, es un dolor. Si no llega a ser por la compañía que tuve no hubiera aguantado las más de dos horas de trayecto en un estado cuerdo. Era mi día de conocer gente, parece ser. Con esta chica al menos me tocó hablar en castellano. Al rato todo daba más igual, había llegado a casa de la que iba a ser mi anfitriona (Amidala1613) y al loro, que un jueves en Londres, ¡se sale de fiesta!

El viernes (como disimulo y paso de contar el jueves noche ehhh) era el primer día en el que íbamos a poder ver algo de ambiente NFL, iban a echar ‘Jerry Maguire‘, iba a estar T.O, etc… ¡La hostia en verso! No obstante, no vimos mucha participación y fue cuando a nuestra Lady se le ocurrió la genial idea de llevarme a casa: A la Texas Embassy. Resulta que en este viejo edificio tienen montada una cantina en la que sirven platos americanos/mexicanos y que está decorado con señales, matrículas, banderas de universidades, la cabeza de un longhorn disecada… un espectáculo vaya. Por si a alguno le interesa ir sitio, está cerca de Trafalgar Square, se come come bien y es bastante asequible de precio (para lo que es Londres, sino, es carillo. Las cosas como son).

En Tampa no encajaron bien las 4 INT's de Josh

Fun fact: Este viejo edificio perteneció a la White Star Line, que por si no lo sabéis fue una de las empresas encargadas de construir el Titanic, de hecho, en los baños había recortes de periódico que hablaban sobre el accidente y sus supervivientes. Los Texanos siempre haciendo las cosas a lo grande.

Cuando terminamos de comer nos pasamos por el Fan Rally que había montado en Trafalgar, pero entre lo llenos que íbamos y la cola que había, era mejor dejarlo para el día siguiente. Al fin y al cabo, había que descansar, que no sé si lo sabréis, pero los viernes también se sale por la capi. Lo que sí me llamó la atención es que ya entonces me pareció que había menos jerseys que el año pasado, y que parecía que los Bears eran el equipo de casa. Joder, si hasta se trajeron un oso hinchable y lo pusieron al lado del barco bucanero, ¿que falta de respeto es esa? Así que luego la gente se va meando en los asientos del Soldier Field

Cuando nuestro sábado amaneció (ahora disimulo para no contar el viernes noche) pusimos rumbo una vez más hacia la famosa plaza para, esta vez sí, entrar al Fan Rally y dejar al personal boquiabierto con nuestra putoamosidad footballera. El primer momento participativo después de las fotillos de rigor llegó con el long-snap: Ovoide en el suelo, tú en posición y detrás una lona con un agujero a una altura bastante maja para que lo cueles por ahí, tu punter patee y ganéis el parti… Un momento, ese drill era para fracasados. Mierda, he de asesorarme mejor. Lo más triste de todo es que no colé el football ninguna de las tres veces que lo intenté, pero ahora que lo pienso, yo tengo el brazo entrenado para ser el próximo Tom Brady“Venga Amidala, dejemos a estos pussais y vayamos a por el drill que diferencia a los niños de los hombres.” dije.

Poco antes de rozar el ridículo por segunda vez, una chica de Motorola nos propuso entrar a uno de los stands de dicha empresa telefónica a que nos enseñaran el nuevo modelo del RAZR, que si lleva un refuerzo de kevlar y todo el copetín (si os compráis ese móvil, el bolsillo de la camisa es vuestro amigo), que si es un pantallón como un piano, blablabla, y me callo ya que no voy a comisión. Además de la presentación nos prometía que nos regalaba un bidón como los que usan los ciclistas con el logo de la NFL y Motorola (que para qué lo querré yo) y que si jugábamos con una de las tablets podríamos aspirar a entradas para la SuperBowl XLVI, ¡flipa, flipa! ¡Un bidón!

No contaré como fue el jueguecito que consistía en marcar un touchdown después de calcular la fuerza, angulo de tiro y no sé que mierda más, pero lo que sí diré es que cierta señorita lo hizo ¡A LA PRIMERA! La del tablet, y yo mismo, no los lo creíamos. He hablado antes de un segundo ridículo, pues bien, este fue inesperado, y aquí lo tenéis: Me quedé a unas 10 yardas del touchdown, ni sorteo de entradas ni leches…

QB Drill. Jo-jo. Momentazo. Mientras esperaba la cola yo creaba desconcierto entre mis compañeros: “Yo no quiero tener que lanzársela a Welker, traigo un jersey de Antonio Ramiro, coñe; ¡Que me pongan a Darnelle Revis!”. Eso hizo que el fan de los Giants que tenía justo delante se percatara de mi presencia, y que comenzase una conversación bastante habitual:

  • Are you a Cowboys fan?” – Me pregunta.

  • Yep.

  • I hate you.

  • I hate you too.

Fin. Todos contentos, y yo más porque no me llevé ningún tortazo. Buscaba a la Lady porque se había ido y veía que se iba a perder el momento estelar, mi tercer ridículo: Welker me atrapó solo uno de los tres balones. Mi mecánica era perfecta (¡aprende, Tebow!) pero el resultado fue escandaloso (¡como tú, Tebow). Menuda mierda, y todo porque minutos antes dos tíos que se preparaban para lanzar después de mi empezaron: “Wow! ¿En que escala estará ese Wes Welker? ¿Has visto? ¡tiene las pelotas como mi cabeza!” y me desconcentraron. A lo estúpido Flanders y su erotismo

Jerry Jones es un hombre vengativo

Cuando salí de allí la cheesehead solo tenía palabras de ánimo para mí “Al menos este año has metido alguna, no como el año pasado, que fallaste los tres”. Maldita, para lo que quiere tiene una memoria… Mi consuelo fue descubrir que su ausencia temporal fue para reclamar los dos bidones que no nos habían dado. OMG, como osaron. Como recompensa nos dio uno repleto de bomboncillos de chocolate, y todos sabemos que lo mejor para la bajona es el chocolate. Period.

Tras matar la tarde como medianamente podíamos, nos llegaba uno de los momentos que más ilusión me hacían: Conocer a unos coleguillas de Twitter y encima, lectores de nuestro blog. ¡Toma! Para lo segundo ya hay que tener estómago desde luego.

El plan nos salió a medias bien porque la idea era quedar con el amigo @alfonsait y sus acompañantes, y con @jonamolinero. El primero no contaba con una conexión de internet continua y al final no pudo ser, y mira que estuve casi una hora esperando en Picadilly por si aparecían, pero nada. Del segundo, aunque algo tarde, apareció.

Entramos al Sports Café para ver un poquito de college y tomar algo, mientras esperábamos a la Lady, que estaba ausente desde media tarde. Todo lo que pueda decir del amigo Jon es poco, que majete, y es que además fue lo suficientemente valiente como para contestar LA pregunta; ¿Qué creéis, que es más de culos o de tetas? Ahhh, yo lo sé y no lo pienso decir (¿qué suma de dinero que seáis capaces de arrejuntar?). Otra cosa bien diferente es si a él le apetece ponerlo en los comentarios de esta entrada, por ejemplo. Mientras pasaban las pintas, pudimos ver el final del North CarolinaClemenson y el partido entero (o eso creo) de LSUAuburn. No me preguntéis por el marcador porque no me acuerdo. Tru dat.

Una cosa que no entendí por parte de la ESPN America es por qué decidió poner un video recopilatorio de las cagadas más importantes de la carrera de Tony Romo cuando se fueron a publicidad, estando yo en primera fila delante del proyector, vistiendo el jersey del susodicho. La madre que los parió. Al menos eran las cagadas más importantes, que si llegan a ser todas aún están pasando el vídeo… Ya iba siendo hora de ir para casa y tras quedar para el día siguiente, ¿os podéis imaginar lo que vino después, no? ¿No? ¿Ni siendo Londres un sábado por la noche? ¡Pues descansar, malpensados! Que no se puede estar todos los días de fiesta (se puede, pero sale caro).

El domingo mi intención era no perderme nada de lo que pasaba en el tailgate, y así tener tiempo para comprarme alguna tontada, pero no pudo ser. Al menos este año entramos al recinto y llegamos con tiempo, aunque si no llega a ser por una pregunta bastante estúpida quizá no os estaría contando todo este rollo. Que un colega galés te venga a casa cuando no te lo esperas hace que te des una prisa inusual y se te olvidan cosas. Cosas que no deberías olvidar.

  •  ¿Tienes todo? -pregunto por pura cortesía.
  • Sep. Todo, todo.
  • Perfecto. ARE YOU READY FOR SOME FOOTBALL? (cri cri) – ¡Eh! Pero contestad, ¡cabrones! Bah, que os den… (toda esta segunda parte mientras salíamos de casa y llevábamos unos metros andados). Oye, ¿y las entradas?

  • ¡Anda, pues no!

Y luego que son las mujeres las que tienen paciencia con nosotros. Mis cojones.

Tras juntarnos un día más con @jonamolinero y esperar cola para entrar al tailgate, decidimos que lo mejor que podíamos hacer era ver como otros hacían el ridículo en los drills, acompañados de una cervecita. Vaya planazo, me apetece ahora incluso. Como ya nos adelantó 555, este año había mucho menos ambiente, era bastante mierder todo, y la cola para la tienda oficial iba a ser desproporcionada. Oye, y tal y como lo contaba, fue. La única que se atrevió a comprar algo fue Amidala, pero en la tienda que había fuera del estadio, no en la del tailgate. De aquí no mucho más, ¿pasamos al partido?

Estoy seguro de que da igual cuantas veces hayas estado en un estadio así, Wembley siempre te recibirá de una manera especial; Cuando tus ojos se fijan en el campo, en la grada, en el arco, difícilmente te salen las palabras. Al bajar la escalera hacia nuestros asientos no podía creerme donde íbamos a estar colocados: En la fila 21, vale, pero es que era la PRIMERA fila, porque justo debajo nuestro era por donde iban a salir los Tampa Bay Buccaneers. Por poco me tiro.

Empezó ese delirio fotográfico que a todos nos da cuando vemos algo así, y mientras aquello pasaba los Goo Goo Dolls tocaban ‘Iris‘, los jugadores se preparaban, las banderas ondeaban en el campo y nuestras cuentas de Twitter se volvían locas. Aderezamos el momento de los himnos con un mosaico en ambas bandas, después de que los jugadores hubieran saltado al campo poco a poco. Hay un vídeo de todo ello, pero no lo tengo en propiedad así que me temo que hasta dentro de un tiempo no podré colgarlo. Mis disculpas. Puede que en ese vídeo se me escuche gritar a Freeman como una nenaza, pero qué queréis que os diga, no lo sé porque no lo he visto.

Del partido ya está todo dicho, lo que no sé es si los que estuvieron en la zona de end-zone de los de Chicago llegaron a saber de qué íbamos los de la otra. Me explico: Nada más empezar el partido jaleábamos como locos y era evidente que no se trataba de nada relacionado con el football, pues resulta que una ardilla había saltado al campo y la estábamos animando. Lo divertido de todo era escuchar a los ingleses gritar ‘Squirrell!’, mientras que yo acompañaba la velada con gilipolleces del tipo: “C’mon Freeman, the squirrell is wide-open!”. Esto hizo bastante gracia a los que tenía detrás, tipos que luego me miraban extrañados por saber que había viajado desde España exclusivamente a ver el partido. Como se nota que ellos no se tienen que mover mucho, panda vagos…

Solo quería ver a las cheerleaders más de cerca, ¡que soy de culos!

El momento de esplendor llegaba cuando el animalillo brincaba por la end-zone, entonces nos poníamos a celebrarlo como si nuestro equipo hubiera ganado el Lombardi. En serio, muy divertido. Otra de las anécdotas de la tarde-noche fue cuando un espontáneo saltó al campo y se quitó la camiseta, corriendo por el césped como un gilí mientras el kicker de Tampa esperaba para hacer el kickoff tras un touchdown. Estuvo un buen rato ahí, los jugadores se miraban entre ellos y los de seguridad… pues también. Al final le placó una chica de seguridad, pero oye, unos high-five la mar de majos se llevó por parte de algunos jugadores (y uno de Chicago a punto estuvo de darle una colleja). La puerta elegida para sacar al atrapado ese, la nuestra. Hasta otra, cocodrilo…

Una vez terminado el partido llegamos al centro de la ciudad bastante pronto, o al menos lo suficientemente pronto como para pasarnos por el Sports Café a tomarnos algo y a ver la segunda parte del partido de los Packers. Para mi alegría, Dallas encarrilaba su partido, este año no me iba a tocar aguantar aficionados graciosetes. Una lástima que no pudiéramos conocer en persona a 555, otra vez será si tenemos ocasión. Y así, con la promesa de volver para un tercer partido de las International Series, cada uno se fue por su parte y… ya llegaran más historias. ¡A cuidarse!

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4 Responses to “Post-Wembley 2011”


  1. 1 Jon molinero 30 octubre, 2011 en 13:55

    Jajaja. Are you a cowboys fan? I hate you. Eso si que es una conversión. Yo llegue tarde para ver si te hacías colega del portero y nos invitaba a algo.

    • 2 Gartzo 30 octubre, 2011 en 14:22

      ¡Eh, eh! Que cuando llegué el sábado me quería cobrar 5 libras, para cuando llegaste tú, entramos gratis.

      ¿Y el domingo? Como se nota que no estabas, nos preguntó: ‘vosotros vinisteis ayer, ¿no? Pues hala, para adentro’

      WIN! 😛

  2. 3 Jon molinero 30 octubre, 2011 en 14:28

    Jajaja. Ves como te vino bien? Gran articulo por cierto que no lo he dicho. Aunque para mi gusto te metes poco con Romo. 😀

    • 4 Gartzo 30 octubre, 2011 en 14:31

      Parece que lo digo siempre (y lo digo) pero a Antonio Ramiro le tengo reservada una entrada (que ya está empezada). Además, déjalo un rato tranquilo hombre, bastante tuvimos con el anuncio aquel xDD

      Eskerrik asko ;D


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