Archive for the 'Wembley' Category

BROndon Calling y demás mierdas. Segunda parte.

  • ¡Oye Bro, tengo una idea pistonuda!
  • A ver, sorpréndeme.
  • Vamos a escribir la entrada como si aquí no hubiera pasado nada, sin ninguna clase de saludo especial. ¡Así la gente no se dará cuenta de que llevamos eones sin escribir ni frostis!
  • ¡ERES UN PUTO GENIO!
  • FUCK YEAH!

Bueno, bueno, bueno, muchachotes, aquí estamos los Bros del lugar con Nuere al aparato dispuestos a seguir contandoos como fue nuestra fantabulosa aventura en tierras londinenses. Así que coge el bombín, cálzate ese monóculo y prepara a leer este texto con el mejor acento british que tengas, WANKER!

Como ya sabréis, o no, mi Bro Gartzolicious está haciendo las Américas versión moderna, que es básicamente irse a Londres a ver si encuentra curro (y ya que está, una putica que le cuide (siempre que me pase mi examen psicotécnico, claro (la putica, mi Bro lo pasa por debajo de la pata (Tengo ganas de abrir un cuarto paréntesis, que me está quedando chuli este invento (jiji (si se rie jiji la chupa (¡pues que claro que la chupo!))))) (A ver que cuente si llevo bien el número de paréntesis))). ¡TOMA MORENO, OCHO PARENTESIS, NIU WOL RÉCORD! Récord de suPnormalidad, quiero decir.

35 neuronas menos.. ¡Y BAJANDO!

35 neuronas menos.. ¡Y BAJANDO!

Por donde iba (joeee, sí que volvemos con fuerza), ah sí. Pues eso, como mi Bro ya estaba instalado en Londres, me tocaba a mí hacer el petate e irme al aeropuerto de la ciudad más bonita del mundo (Bilbao, no Londres). Iba yo con mi jersey de los Packers, a ver si veía a algún otro colgado rumbo a Londres pero nada, ni un alma. Ni siquiera chavalitas dables en el avión. Desastre. Así que llegué a Heathrow, sin mayores contratiempos, me hice un par de pajas en honor a un colega jmuy fan de los aeropuertos y puse rumbo a Fulham, donde me esperaba mi colegui de aventuras, mi luna y mis estrellas, mi compañero de Golden Gates y Eiffel Towers.

Después de enseñarme su pisito molongui donde estaba viviendo, y tomarnos una birrilla (que yo ahora soy muy macho y bebo cerveza), ya que estábamos, nos fuimos el trío vascongado a cenar con unos amiguetes míos que tengo yo en Londres. Uno de ellos, cuyo nombre no diré pues cuida mucho de su imagen en las redes sociales y aparecer en este blog puede hacer que caiga al más infecto de los barros, me había recomendado una hamburguesería en la que servían “la @BarRefaeli de las hamburguesas”. ¡ojo!

A ver, más grande: ¡OJO! ¡OJO! ¡OJO! Los que me seguís en Twitter (un aplauso desde aquí, valientes que aun os mantenéis incluso a pesar de las mil gilipuarteces) sabéis que Bar y yo mantenemos una relación… complicada. Ella cuelga fotos en Instagram en las que sale con un nivel de dabilidad que se out of charts, yo le digo que está muy buena, ella pasa de mí, yo me cago en los cielos, aparece Karlie Kloss con una foto nueva, le declaro mi amor, en mi cabeza Bar se pone celosa, aparece mi bro sureño @Caleion para decirme que KK es suya, Bar sube otra foto… En fin, el amor, chicos, que es un mundo muy complicado… Todo este tostón para decir que a mí ♥Bartxu♥, porque yo la llamo ♥Bartxu♥, me pone a más no poder. O sea, RRPRRRRÁ elevado a la brutalisima potencia. Así que prometerme una hamburguesa que era “la @BarRefaeli de las hamburguesas” (así, literal, con arroba y todo (mi amigo anónimo, a pesar de su imagen social tan cuidada, también es bastante supnormal, se ríe por lo bajini en el curro mientras juega al #Triviados y tal)) era algo muy a tener en cuenta. Y ahí que fuimos, el trío más mis dos colegas en busca de la hamburguesa BarRefaeliesca. Sin embargo, el destino es caprichoso y no quería que paladease semejante manjar, al menos no sin esperar ¡DOS HORAZAS! hasta que tuviésemos mesa. Pero no pasa nada, nos fuimos a tomar una birra y pista.

No lo decimos nosotros, lo dicen las pancartas... hechas por nosotros.

No lo decimos nosotros, lo dicen las pancartas… hechas por nosotros.

Charlamos, nos pusimos al día, todo guay, y por fin pudimos ir a cenar. Combo de hamburguesa con patatas fritas, aderezadas con romero, que estaba jodidamente bueno, la verdad. En un estado estomacal mucho más adecuado nos fuimos a gozar un poco de la noche londinense. Nos os narraré toda la noche, que bastante peñazo llevo ya. Solo diré que hubo más cervezas (checas, japonesas, españolas (sí, vete a Londres para tomar una puta Estrella Damm (Yo no, ¿eh?)). Ahora que lo leo, que pena que fuesen cervezas y no zorrillas), mariconas que bebían mariconadas, grupos de mujeres que te pueden comer, bares de jevis, más cervezas, uno del Atlético de Madrid que portaba muy orgulloso su camiseta, una amiga suya que tenía un apretoncete (apretoncete, dígase de la que no está mal, pero tampoco es la repanocha. Vamos, que tú le dabas, pero tampoco te ibas a esforzar demasiado por conseguirlo (¡MIS COJONES QUE NO!)) y una vuelta a casa en bus… Por no olvidar la odisea de hinchar el colchoneto teniendo uno de los dos agujeros sin cerrar. ¡NIVEL BROs!

El domingo amaneció poco a poco. Con calma, sin prisas, tranquilamente. Mi Bro y yo teníamos planeado llegar a Wembley sobre las 14:00 hora zulú para ir metiéndonos en el ambientillo, mientras que la Lady, que es un poco pussy, pasaba de esas mierdas y tenía claro que iría directamente al partido. En su defensa diré que… ¡JAJAJAJAJAAJAJ EN SU DEFENSA DIGO, LO LLEVA CLARO! Ejem. Pero antes de todo eso nos fuimos a tomar un brunch. Bueno, bueno, bueno, pensaréis, vaya par de maricones. Pues no. Porque fue un brunch en plan BROs. Guy love, #NotGayAtAll y eso. Nos comimos los huevos, pero nada más. O sea, los huevos de gallina, no el sacrosanto lugar donde nuestro néctar del amor se almacena en forma de grumo. La verdad es que los susodichos huevos estaban muy buenos. Y este comentario tan sacable de contexto me recuerda lo dura que es la vida de los tíos a los que nos gusta el pepino. El pepino hortaliza, el cucumis sativus. No podemos ir diciendo, “pues a mí me encanta el pepino y cuanto más crujiente mejor” porque no, porque a mí me dicen eso y soy el primero en descojonarme, así que imaginaos si lo digo yo. La única vez que hablé con libertad sobre mi amor por los pepinos, la hortaliza, fue con una zagala y ella compartía mi opinión con frases tipo “sí, a mí me encanta el pepino”. No os podéis imaginar lo que me costó contenerme. En fin, además de la calidad culinaria, el sitio estaba lleno de pijas londinenses del barrio de Chelsea, braguetazos en potencia. Lo cual siempre ayuda.

Agüela, ¿A usted como le gustan los huevos?

Agüela, ¿A usted como le gustan los huevos?

Pero bueno, volviendo al partido (Aaaaahhh, que esta entrada va de un partido…), mi Bro y yo nos dirigimos rumbo a Wembley con los nervios previos normales en unos jóvenes y núbiles muchachos como nosotros. En el metro poco a poco íbamos viendo más jerseys y después de la clásica maniobra de “salgo del metro como que no quiere la cosa porque me he colado, pero oh espera, que no, que no nos hemos colado, así que vuelvo a entrar, pero a otro vagón, como que no quiere la cosa de nuevo” a la que llamaremos “the Brows in the tube move”, por fin llegamos a Wembley. La salida de la estación, como siempre, espectacular. Llegamos a las dos en punto y ahí estaban @Jmx_Smoke14 y @dikzaragoza, con sus jerseys de Patriots y Steelers respectivamente, esperándonos. Y por ahí anduvimos, riéndonos de Sánchez y de los que llevaban su dorsal, de los Ponderfull of fat a los que costaba más saltarlos que rodearlos y de ciertos sombreros gomaespumicos de dudoso valor estético.

No quisimos tomar parte en los drills  que había montados, porque tampoco había que humillar a los pobres pánfilos que estaban ahí haciendo el ridículo. Vale que no aciertes en el agujerito, tron, pero colega, ¡qué has lanzado el pase fuera del puto recinto! Me sorprendió ver varios tipos de pruebas que no recordaba de la anterior vez. Pases, kicks y snaps. Y mirásemos donde mirásemos ni uno atinaba. Tras una cervecita a precio de grumo de BROs tranquilamente sentados en un prao, nos separamos de @Jmx_Smoke14 y @dikzaragoza y nos pusimos a pajarear por los aledaños. “Pues yo a esa le daba”, “Ojo a esa patriotilla que le clavaba todo mi mástil”, “¡Ni una sola vaquera a la que domar con mi lazo, BRO!”, “¡Pues en Wisconsin solo hay vacas y gordas, BRO!”… Las clásicas conversaciones de BROs, a ver si os vais a pensar que estamos siempre hablando de cosas cultas…

Metes cuatro filtros y ya eres fotgrafo po'fesional

Metes cuatro filtros y ya eres fotgrafo po’fesional

Ya por fin entramos en Wembley, que sigue siendo una pasada, aunque no alcanza la magnitud del nuevo San Mamés (de Bilbao de toda la vida, pues). Teníamos unos sitios similares a los de la última vez que estuve (El Denver Broncos “@” San Francisco 49ers, con Tim Tebow (¡OJO!) y Troy Smith (¡DOBLE OJO!) a los mandos de las ofensivas). En uno de los fondos, lo más escorados posibles. Disfrutamos del carrerón de Adrian Peterson, un TD de Le’veon Bell (putos nombres de negros) con voltereta incluida, la recepción de Greg Jennings y ese drive final tan de Big Ben que acabó con fumble. Del partido poco voy a decir, pero a mí me encantó. Los que digan que fue una mierda será que han visto mucho football, pero para mí tuvo emoción hasta el final y eso es lo que cuenta. Vamos, ese último drive con Big Ben lanzando pases a diestro y siniestro, con los BROs instándole a gritos para que hiciera el spike más rápido (puede que también le llamáramos puto gordo en el proceso, quien sabe) no me lo quita nadie. En los detalles técnicos no vamos a entrar, que ya sabéis que somos unos inútiles y no tenemos ni idea, pero simplemente nos sorprendió lo cerca de la caja que jugaban los safeties de Pittsburgh, supongo que siempre pendientes de AD.

Por supuesto cumplimos la tradición de llevar pancartas molonguis, que posiblemente ya habréis visto por Twitter. En una de ellas alabábamos las virtudes de Christian Ponder (y no me refiero a su supuesta belleza, según cierto sector femenino) y en la otra hacíamos un llamamiento a la cordura en el podcast de @FootballSpeech. Los que estaban a nuestros alrededores coincidieron en que éramos los mejores del lugar. Que sí. Que lo dijeron. ¡PERO QUE ES VERDAD!. Pero la puta realización no nos enfocó, porque prefería centrarse en garrulos disfrazados de vikingos y putillas dables. Muy injusto todo.

¿Has dicho cereza?

¿Has dicho cereza?

La vuelta a casa fue tranquila, paciente y poco a poco. En el metro un par de aficionados a los Steelers lloraban sus penas, pero se consolaban con que Baltimore apestaba… Mi pobre Bro sufría sin saber lo que hacían sus Cowboys, aunque un afable vejete le había spoileado que al menos un TD habían anotado. Esto me recuerda lo que me sorprendió el número de personas mayores con jerseys, más o menos antiguos, de fútbol americano. Una pasada, vaya. Siempre es bueno que la afición perdure, pero vaya, me chocó ver tanto abuelete en Wembley disfrutando de la jornada.

Por fin llegamos y nuestros temores se hicieron realidad. Queríamos disfrutar del partido de los Cowboys usando mi cuenta de Game Pass, pero mi Bro creía que ese partido lo daban por Sky, por lo que la señal del Game Pass estaría bloqueada… Y así  fue. Así que nada, un stream para ver el final, con toda la desesperación, ira, enfado y mala uva que eso le causó a mi pobre chicovaca preferido… Mientras, Amidala y yo nos reíamos por lo bajini, sin que se diera cuenta para no cabrearle más, y consultábamos nuestras fantasys en busca de la victoria (Que en mi caso llegó, en las dos ligas además).

Para cerrar la noche nos vimos el último capítulo de IT Crowd, tan maravilloso como siempre. Un final muy guay y muy bonico porque además fue una de las primeras series, si no la primera, que me pasó mi Bro allá por los tiempos universitarios… Seguimos un poco el partido entre Patriots y Falcons, pero yo estaba ya para irme a la cama. Gartzo, en cambio, se quedó, que quería ver el finalaco de Breaking Bad en directo. Al final no pudo ser, que no encontró enlaces de calidad.

Y ya el lunes a la mañana pues mariconeamos un poco por Londres, fuimos a la tienda de Nike, hicimos el tonto con los cascos, nos comimos unos pancakes muy sabrosos y para terminar hicimos la paradita obligatoria en Forbidden Planet, donde añadí un par de piezas a mi ya de por sí abultada colección. Cualquier día me echan de casa. No, mis padres no, los miles de cómics que tengo…

Y ya que estamos os cuento también el viaje de vuelta, sin problemas, con una milf argentina, creo, muy dable, otra chavalita de fuera de la UE con un apretón gracioso y una azafata petable que también cogió el autobús desde el aeropuerto. Autobús en el que también iban un Clay Mathews III y un Andrew Luck, por cierto. Yo era el idiota que andaba tuiteando sobre el azafato maricón y riéndose por lo bajini.

Maravilloso fin de semana, como no podía ser de otra manera, en el que vimos jugar a Adrian Peterson, Troy Polamalu, Big Ben y Jared Allen entre otros… Casi nada. ¡Ahora cuando abra un blog llamado “Yo vi jugar a Adrian Peterson” sí que será verdad!

Como la nueva interfaz de WordPress es mierda pura, os quedáis sin video insertado. Pulsad aquí, motherfuckers!

Cool! Cool cool cool!

BROndon Calling y demás mierdas. Primera parte.

Hola a todos. ¡Qué gusto da volver a ser libre!

¡Ah! que a lo mejor no lo sabéis, y apuesto a que encima no nos vais a creer, pero llevamos meses secuestrados por una banda de malos-malísimos y todo por hacer entrevistas tan buenas a jugadores de la NFL. Lo peor de todo es que nos obligaban a usar nuestras cuentas en Twitter de manera normal para no levantar las sospechas de nuestros fanses, y cada cierto tiempo, a prostituirnos por unas decenas de míseros Euros. Lo que no sabían los imbécil es que lo hubiéramos hecho gratis…

football

En fin, que me salgo de madre. Un año más el football llega a Londres y por segunda vez, los BROs coincidíamos en un partido. Han sido 2 años de escaqueo por parte de Nuere pero como las excusas que se inventaba eran tanto o más creíbles que la del secuestro del que os hablaba más arriba, se le perdona.

Vamos a repartir nuestra odisea footballera en dos partes, básicamente porque sabemos como estirar el chicle más de lo necesario sin que el contenido se resienta (tienes mucho que aprender aquí, ¿eh, guionista hideputa de Dexter?).

Desconozco cuantos de vosotros os habéis acercado a la capital inglesa durante el fin de semana pasado, o si lo habéis hecho alguna vez con motivo del International Series, pero estoy seguro de que compartís conmigo la idea de que son unos días en los que Football y Cerveza van de la mano. Olvidaos de las muchachas, al menos de las de sin pagar, porque este fin de semana no entran en la ecuación las pérdidas de tiempo. Inciso aquí y es que podrían entrar si son otras locas del football y tenéis a vuestro BRO cerca, entonces la jugada básica a ejecutar está clara:

686 Pump F-Stop on two.

Estoy haciendo una suposición con tíos más bien feotes para darle realismo al tema. Vosotros, aprobados justicos en el test de la sepsibilidad rodéais a la moza de puntuación 8, uno por cada lado. Hasta aquí, sencillo. Intentad no ir muy pasados de rosca tampoco porque los defensive tackles de su grupo de amigas son infranqueables, incluso tendrán safeties que bajarán a la caja en cuanto deduzcan que vuestra intención no es más que penetrar el gap y correr por el centro.

Que quede claro que esta jugada está pensada para que uno de los dos triunfe, hay muchas más en nuestro PlayBROok que obviamente, no vamos a compartir así por las buenas. Es el momento pues, de que los BROs demuestren su habilidad como jál of feimers del ligoteo y conseguir la W para el elegido esa noche.

El futuro onanista ha de brillar en el Pump F-Stop ya que con ese quiebro/engaño hacia la muchacha en cuestión, ha de hacer creer a la Fea (de ahí la F) que pretende ser él el triunfador y acto seguido realizar el bloqueo de su vida. Todo por un Bro. On Two, HUT! El tempo lo podéis marcar como queráis pero cantar audibles a grito pelao’ en un bar tiene su punto… y si lo hacéis tan pronto como en un par de segundos tenéis menos probabilidad de que os vean haciendo el canelo y se vayan del bar.

Tras este BROnsejo gratuito estamos ya metidos en ambiente y es que el jueves me dediqué a charlar de football entre cervezas con varios amiguetes de Twitter. Todo rabos amigos, porque como ya he dicho, si no hay chicas footballeras está prohibido; para hacer el ridículo ya tenemos los fines de semana del resto del año. Así pues @Jmx_Smoke14 y @diegoserranoNFL tuvieron a bien quedar con el esquizofrénico que escribe estas líneas, haciéndolo además delante de la placica del Big Ben, para que se viera quien llegaba tarde y humillar a patadas en los huevos al tardón.

Y allí a la que estoy llegando bajo la estatua de Nelson Mandela (colegui del insti) vislumbro una figura solitaria, impaciente y apesadumbrada puesto que su intención no era otra sino la de volver obnubilado tras contemplar las maravillas que el Imperial War Museum tiene para ofrecer. Esfuerzo baladí para el amigo maño ya que los astutos y cabrones ingleses habían recortado muchas de las salas con la excusa de la restauración. Todos sabemos que lo que no querían era verse invadidos.

Cordiales saludos por ambas partes, apreciaciones de la grandísima camiseta que llevaba el señorito Josemix, no otra sino la de los Raiders… pero no los Raiders que vosotros pensáis, sino una con claros tintes Battlestar Galactica. Un win absoluto. Tuve que pararle los pies un poco ya que aún nos faltaba la compañía del Giant, que están por todas partes, y una vez estando todos y habiendo resuelto nuestras diferencias a hostia limpia procedimos a curar nuestras heridas de la única manera que sabemos: bebiendo. Hermanamiento Giant-Cowboy… lo que no consiga el alcohol…

La ruta triunfal de @diegoserranoNFL

Una vez en el pub que había elegido, cerquita de Trafalgar y en palabras de mis acompañantes “con las camareras más feas de todo Londres” nos pusimos al lío de presentarnos tal y como es debido. Y entre temas de football, culos y tetas y lanzando hipótesis sobre el tamaño de miembro que debía gastar una de las camareras echamos la tarde-noche. Momento cumbre fue aquel en el que teníamos un grupo de muchachas (no footballeras) que nos miraban con deseo y el azar quiso que coincidieran sus miradas furtivas con mi frase: “Pues a lo de hacer así BRRRRRRR en las tetas he sabido que se llama “Motor Boating the tits”.

Todo esto acompañándolo de gestos bastante explícitos. Cuando cesaron nuestras estúpidas risas descubrimos que para más inri, era un grupo de chicas españolas. Más risas, total, ya no nos las íbamos a follar…

A una hora prudente y tras unas cuantas pintas de cerveza encima decidimos que cada uno se fuera por su lado, les acompañé al metro y les di las direcciones básicas para volver a sus hoteles. No estoy seguro si uno de los dos se dio la vuelta tras despistarme y volvió a por la azafata del rabaco, pero doy fe que la cantidad de viajes al baño que se pegó Diego llegó a resultar sospechoso. Sí, por mucho que la camarer@ siempre me sirviera a mi y yo hubiera ido como dos veces más al baño que mis amigotes. Todo legal.

Al día siguiente, ya viernes, estaba en casa sin mucho que hacer y recibí una llamada que estaré muy lejos de olvidar en mi vida, sobretodo por lo que vino después. El caso es que me llamó mi amigo Carlos, gran fan del football y sobre todo de College (se pirra por UT), que trabaja para un periódico de aquí de Londres. Os diré sin querer enrollarme demasiado que este año consiguió la acreditación de prensa para cubrir el partido y el segundo día le sobró una de las acreditaciones y se acordó de mí.

Resultado: en menos de una hora estaba en el campo en el que los Pittsburgh Steelers iban a entrenar y… fue espectacular. Creo que lo mejor que puedo hacer es enlazaos el artículo que escribió para su periódico en el que explica perfectamente lo que vivimos, incluyendo el saludar y dar la mano a varios de los jugadores. Os dejo el link aquí, en el que además tenéis las fotos disponibles más abajo. Estaré eternamente agradecido. Gracias una vez más, Carlos.

A partir de este punto muy poco puedo contar, creo que nada lo supera… bueno como anécdota no escrita está el que al abandonar todos los jugadores el lugar vi una caja llena de Gatorades y no pude resistirme a pillar uno. No era una maravilla pero salió la vena hispana: si es gratis sabe el doble de bueno. Esto es así. La noche la pasé precisamente con un fan acerero, en la que no paré de narrarle nuestra experiencia.

Regent StreetEl sábado se puso en marcha el fan rally que generalmente ayuda a los fans del football a meterse en el lío, ver a los jugadores de cerca, probarte como jugador y esas mierdas que tanto nos gustan.

Como novedad este año cerraron Regent Street para cubrirlo de parafernalia NFL y personalmente creo que deberían de seguir así en los años venideros. Los años anteriores ha sido en Trafalgar Square y aunque espectacular, el espacio se reduce muchísimo. Por esa parte Carlos y yo, que volvimos a coincidir, quedamos bastante satisfechos; se veía el ir y venir de la gente y era entretenido.

He de decir que quedamos muy tarde y tras darnos un paseo por la NikeTown para ver lo que había llegó el momento de decir adiós que llegaba mi BRO. Tenía que ir a recogerle a la estación del metro y petar el fin de semana, pero, mira… mejor dejaré que os lo cuente él. Yo me despido de momento, nos leemos pronto. Agur!

Post-Wembley 2011

¡Hola pajaruelos! Ya estoy de vuelta para hacer un pequeño resumen de lo que nos pasó el fin de semana del NFL International Series 2011. Podríais pensar que me había quedado allí, o que las pintas pudieron conmigo y sucumbí pero… ¿con quien creéis que estáis hablando? Somos vascos, no se ha inventado alcohol que no podamos beber. Miento, existe y se llama agua.

En mi caso el viaje del que iba a ser mi segundo partido de football en directo empezó el jueves, lo que significaba que iba poder disfrutar con tranquilidad de todo lo que en esos días nos esperaba en la ciudad londinense. Una de las cosas que tiene viajar solo (cada uno juzgará si es buena o mala) es que la gente tiende a hablarte porque sí, no vaya a ser que el bicho ese se estrelle y tenga que pasar sus últimos minutos agarrado a un desconocido. Eso nunca. No. Mejor que haya confianza y que sepamos como se llaman sus mascotas. Cuento esto por dos razones, una porque toda travesía es digna de una historia aderezada con heroísmo y/o erotismo, y otra porque este blog también es mio y escribo lo que me da la gana. Especial que es uno.

No me voy a quejar de mi compañera en el avión, ni a la que estaba a su lado, y es que aquellas dos ciudadanas inglesas me dieron una conversación de lo más agradable mientras yo aprovechaba para contarles que iba a la capital para ver un partido de fútbol americano (en verdad, también aprovechaba mi posición de privilegio en ventanilla para juguetear con la puerta de la salida de emergencia, cosa que acojonó bastante a una de ellas, pero me lo supo perdonar). Me di cuenta de que había hecho un buen trabajo (hablando de football, no jugando con la puerta) cuando al salir del avión ambas me dijeron que andarían atentas a las noticias, que querían ver la que se iba a montar tan cerca de ellas. Fuck yeah! 

Desconozco si habéis estado en Londres alguna vez, pero coger un autobús para llegar al centro a las cinco de la tarde, es un dolor. Si no llega a ser por la compañía que tuve no hubiera aguantado las más de dos horas de trayecto en un estado cuerdo. Era mi día de conocer gente, parece ser. Con esta chica al menos me tocó hablar en castellano. Al rato todo daba más igual, había llegado a casa de la que iba a ser mi anfitriona (Amidala1613) y al loro, que un jueves en Londres, ¡se sale de fiesta!

El viernes (como disimulo y paso de contar el jueves noche ehhh) era el primer día en el que íbamos a poder ver algo de ambiente NFL, iban a echar ‘Jerry Maguire‘, iba a estar T.O, etc… ¡La hostia en verso! No obstante, no vimos mucha participación y fue cuando a nuestra Lady se le ocurrió la genial idea de llevarme a casa: A la Texas Embassy. Resulta que en este viejo edificio tienen montada una cantina en la que sirven platos americanos/mexicanos y que está decorado con señales, matrículas, banderas de universidades, la cabeza de un longhorn disecada… un espectáculo vaya. Por si a alguno le interesa ir sitio, está cerca de Trafalgar Square, se come come bien y es bastante asequible de precio (para lo que es Londres, sino, es carillo. Las cosas como son).

En Tampa no encajaron bien las 4 INT's de Josh

Fun fact: Este viejo edificio perteneció a la White Star Line, que por si no lo sabéis fue una de las empresas encargadas de construir el Titanic, de hecho, en los baños había recortes de periódico que hablaban sobre el accidente y sus supervivientes. Los Texanos siempre haciendo las cosas a lo grande.

Cuando terminamos de comer nos pasamos por el Fan Rally que había montado en Trafalgar, pero entre lo llenos que íbamos y la cola que había, era mejor dejarlo para el día siguiente. Al fin y al cabo, había que descansar, que no sé si lo sabréis, pero los viernes también se sale por la capi. Lo que sí me llamó la atención es que ya entonces me pareció que había menos jerseys que el año pasado, y que parecía que los Bears eran el equipo de casa. Joder, si hasta se trajeron un oso hinchable y lo pusieron al lado del barco bucanero, ¿que falta de respeto es esa? Así que luego la gente se va meando en los asientos del Soldier Field

Cuando nuestro sábado amaneció (ahora disimulo para no contar el viernes noche) pusimos rumbo una vez más hacia la famosa plaza para, esta vez sí, entrar al Fan Rally y dejar al personal boquiabierto con nuestra putoamosidad footballera. El primer momento participativo después de las fotillos de rigor llegó con el long-snap: Ovoide en el suelo, tú en posición y detrás una lona con un agujero a una altura bastante maja para que lo cueles por ahí, tu punter patee y ganéis el parti… Un momento, ese drill era para fracasados. Mierda, he de asesorarme mejor. Lo más triste de todo es que no colé el football ninguna de las tres veces que lo intenté, pero ahora que lo pienso, yo tengo el brazo entrenado para ser el próximo Tom Brady“Venga Amidala, dejemos a estos pussais y vayamos a por el drill que diferencia a los niños de los hombres.” dije.

Poco antes de rozar el ridículo por segunda vez, una chica de Motorola nos propuso entrar a uno de los stands de dicha empresa telefónica a que nos enseñaran el nuevo modelo del RAZR, que si lleva un refuerzo de kevlar y todo el copetín (si os compráis ese móvil, el bolsillo de la camisa es vuestro amigo), que si es un pantallón como un piano, blablabla, y me callo ya que no voy a comisión. Además de la presentación nos prometía que nos regalaba un bidón como los que usan los ciclistas con el logo de la NFL y Motorola (que para qué lo querré yo) y que si jugábamos con una de las tablets podríamos aspirar a entradas para la SuperBowl XLVI, ¡flipa, flipa! ¡Un bidón!

No contaré como fue el jueguecito que consistía en marcar un touchdown después de calcular la fuerza, angulo de tiro y no sé que mierda más, pero lo que sí diré es que cierta señorita lo hizo ¡A LA PRIMERA! La del tablet, y yo mismo, no los lo creíamos. He hablado antes de un segundo ridículo, pues bien, este fue inesperado, y aquí lo tenéis: Me quedé a unas 10 yardas del touchdown, ni sorteo de entradas ni leches…

QB Drill. Jo-jo. Momentazo. Mientras esperaba la cola yo creaba desconcierto entre mis compañeros: “Yo no quiero tener que lanzársela a Welker, traigo un jersey de Antonio Ramiro, coñe; ¡Que me pongan a Darnelle Revis!”. Eso hizo que el fan de los Giants que tenía justo delante se percatara de mi presencia, y que comenzase una conversación bastante habitual:

  • Are you a Cowboys fan?” – Me pregunta.

  • Yep.

  • I hate you.

  • I hate you too.

Fin. Todos contentos, y yo más porque no me llevé ningún tortazo. Buscaba a la Lady porque se había ido y veía que se iba a perder el momento estelar, mi tercer ridículo: Welker me atrapó solo uno de los tres balones. Mi mecánica era perfecta (¡aprende, Tebow!) pero el resultado fue escandaloso (¡como tú, Tebow). Menuda mierda, y todo porque minutos antes dos tíos que se preparaban para lanzar después de mi empezaron: “Wow! ¿En que escala estará ese Wes Welker? ¿Has visto? ¡tiene las pelotas como mi cabeza!” y me desconcentraron. A lo estúpido Flanders y su erotismo

Jerry Jones es un hombre vengativo

Cuando salí de allí la cheesehead solo tenía palabras de ánimo para mí “Al menos este año has metido alguna, no como el año pasado, que fallaste los tres”. Maldita, para lo que quiere tiene una memoria… Mi consuelo fue descubrir que su ausencia temporal fue para reclamar los dos bidones que no nos habían dado. OMG, como osaron. Como recompensa nos dio uno repleto de bomboncillos de chocolate, y todos sabemos que lo mejor para la bajona es el chocolate. Period.

Tras matar la tarde como medianamente podíamos, nos llegaba uno de los momentos que más ilusión me hacían: Conocer a unos coleguillas de Twitter y encima, lectores de nuestro blog. ¡Toma! Para lo segundo ya hay que tener estómago desde luego.

El plan nos salió a medias bien porque la idea era quedar con el amigo @alfonsait y sus acompañantes, y con @jonamolinero. El primero no contaba con una conexión de internet continua y al final no pudo ser, y mira que estuve casi una hora esperando en Picadilly por si aparecían, pero nada. Del segundo, aunque algo tarde, apareció.

Entramos al Sports Café para ver un poquito de college y tomar algo, mientras esperábamos a la Lady, que estaba ausente desde media tarde. Todo lo que pueda decir del amigo Jon es poco, que majete, y es que además fue lo suficientemente valiente como para contestar LA pregunta; ¿Qué creéis, que es más de culos o de tetas? Ahhh, yo lo sé y no lo pienso decir (¿qué suma de dinero que seáis capaces de arrejuntar?). Otra cosa bien diferente es si a él le apetece ponerlo en los comentarios de esta entrada, por ejemplo. Mientras pasaban las pintas, pudimos ver el final del North CarolinaClemenson y el partido entero (o eso creo) de LSUAuburn. No me preguntéis por el marcador porque no me acuerdo. Tru dat.

Una cosa que no entendí por parte de la ESPN America es por qué decidió poner un video recopilatorio de las cagadas más importantes de la carrera de Tony Romo cuando se fueron a publicidad, estando yo en primera fila delante del proyector, vistiendo el jersey del susodicho. La madre que los parió. Al menos eran las cagadas más importantes, que si llegan a ser todas aún están pasando el vídeo… Ya iba siendo hora de ir para casa y tras quedar para el día siguiente, ¿os podéis imaginar lo que vino después, no? ¿No? ¿Ni siendo Londres un sábado por la noche? ¡Pues descansar, malpensados! Que no se puede estar todos los días de fiesta (se puede, pero sale caro).

El domingo mi intención era no perderme nada de lo que pasaba en el tailgate, y así tener tiempo para comprarme alguna tontada, pero no pudo ser. Al menos este año entramos al recinto y llegamos con tiempo, aunque si no llega a ser por una pregunta bastante estúpida quizá no os estaría contando todo este rollo. Que un colega galés te venga a casa cuando no te lo esperas hace que te des una prisa inusual y se te olvidan cosas. Cosas que no deberías olvidar.

  •  ¿Tienes todo? -pregunto por pura cortesía.
  • Sep. Todo, todo.
  • Perfecto. ARE YOU READY FOR SOME FOOTBALL? (cri cri) – ¡Eh! Pero contestad, ¡cabrones! Bah, que os den… (toda esta segunda parte mientras salíamos de casa y llevábamos unos metros andados). Oye, ¿y las entradas?

  • ¡Anda, pues no!

Y luego que son las mujeres las que tienen paciencia con nosotros. Mis cojones.

Tras juntarnos un día más con @jonamolinero y esperar cola para entrar al tailgate, decidimos que lo mejor que podíamos hacer era ver como otros hacían el ridículo en los drills, acompañados de una cervecita. Vaya planazo, me apetece ahora incluso. Como ya nos adelantó 555, este año había mucho menos ambiente, era bastante mierder todo, y la cola para la tienda oficial iba a ser desproporcionada. Oye, y tal y como lo contaba, fue. La única que se atrevió a comprar algo fue Amidala, pero en la tienda que había fuera del estadio, no en la del tailgate. De aquí no mucho más, ¿pasamos al partido?

Estoy seguro de que da igual cuantas veces hayas estado en un estadio así, Wembley siempre te recibirá de una manera especial; Cuando tus ojos se fijan en el campo, en la grada, en el arco, difícilmente te salen las palabras. Al bajar la escalera hacia nuestros asientos no podía creerme donde íbamos a estar colocados: En la fila 21, vale, pero es que era la PRIMERA fila, porque justo debajo nuestro era por donde iban a salir los Tampa Bay Buccaneers. Por poco me tiro.

Empezó ese delirio fotográfico que a todos nos da cuando vemos algo así, y mientras aquello pasaba los Goo Goo Dolls tocaban ‘Iris‘, los jugadores se preparaban, las banderas ondeaban en el campo y nuestras cuentas de Twitter se volvían locas. Aderezamos el momento de los himnos con un mosaico en ambas bandas, después de que los jugadores hubieran saltado al campo poco a poco. Hay un vídeo de todo ello, pero no lo tengo en propiedad así que me temo que hasta dentro de un tiempo no podré colgarlo. Mis disculpas. Puede que en ese vídeo se me escuche gritar a Freeman como una nenaza, pero qué queréis que os diga, no lo sé porque no lo he visto.

Del partido ya está todo dicho, lo que no sé es si los que estuvieron en la zona de end-zone de los de Chicago llegaron a saber de qué íbamos los de la otra. Me explico: Nada más empezar el partido jaleábamos como locos y era evidente que no se trataba de nada relacionado con el football, pues resulta que una ardilla había saltado al campo y la estábamos animando. Lo divertido de todo era escuchar a los ingleses gritar ‘Squirrell!’, mientras que yo acompañaba la velada con gilipolleces del tipo: “C’mon Freeman, the squirrell is wide-open!”. Esto hizo bastante gracia a los que tenía detrás, tipos que luego me miraban extrañados por saber que había viajado desde España exclusivamente a ver el partido. Como se nota que ellos no se tienen que mover mucho, panda vagos…

Solo quería ver a las cheerleaders más de cerca, ¡que soy de culos!

El momento de esplendor llegaba cuando el animalillo brincaba por la end-zone, entonces nos poníamos a celebrarlo como si nuestro equipo hubiera ganado el Lombardi. En serio, muy divertido. Otra de las anécdotas de la tarde-noche fue cuando un espontáneo saltó al campo y se quitó la camiseta, corriendo por el césped como un gilí mientras el kicker de Tampa esperaba para hacer el kickoff tras un touchdown. Estuvo un buen rato ahí, los jugadores se miraban entre ellos y los de seguridad… pues también. Al final le placó una chica de seguridad, pero oye, unos high-five la mar de majos se llevó por parte de algunos jugadores (y uno de Chicago a punto estuvo de darle una colleja). La puerta elegida para sacar al atrapado ese, la nuestra. Hasta otra, cocodrilo…

Una vez terminado el partido llegamos al centro de la ciudad bastante pronto, o al menos lo suficientemente pronto como para pasarnos por el Sports Café a tomarnos algo y a ver la segunda parte del partido de los Packers. Para mi alegría, Dallas encarrilaba su partido, este año no me iba a tocar aguantar aficionados graciosetes. Una lástima que no pudiéramos conocer en persona a 555, otra vez será si tenemos ocasión. Y así, con la promesa de volver para un tercer partido de las International Series, cada uno se fue por su parte y… ya llegaran más historias. ¡A cuidarse!

Pre-Wembley 2011

Hola a todos. Puf, quiero decir tantas cosas a lo largo de esta entrada que se me hace difícil pensar en un orden en el que acabéis enterándoos de algo, pero me gustan los retos. Además, que también sé que los que nos seguís con cierta regularidad estáis acostumbrados a nuestros sinsentidos y gilipolleces varias, lo que os hace tener cierta ventaja a la hora de interpretar lo que queremos decir (y también os da cierta ventaja a la hora de ingresar en un manicomio, aunque el orden sea evidente: Nosotros Pri. Vosotros justo después. Y todos viviendo felices mientras intentamos comer natillas con cuchillos de plástico. Como lo leéis, de plástico. OMG!).

Hoy me toca hablar sobre el Pepsi Max International Series, que no es otra cosa que un partido de liga regular de la NFL jugado fuera de los Estados Unidos, y que actualmente podemos ver en el Reino Unido, normalmente a finales de octubre. Con la intención de extender su mercado la liga nacional empezó sus experimentos internacionales allá por el año 2005 llevando a los San Francisco 49ers y a los Arizona Cardinals al Estadio Azteca de México. Tras un año sin excursiones, decidieron acercar el fútbol americano estadounidense al viejo continente y el renovado estadio de Wembley fue el lugar elegido para hacerlo. Estos partidos han sido cuestionados en más de una ocasión pero parece ser que tendremos International Series en Londres hasta el año 2016, como mínimo. Desde luego que es una buena noticia para aquellos que, de momento, no podemos permitirnos un viaje continental.

Y qué más nos dará lo que haya pasado hasta ahora, lo que realmente nos interesa tratar aquí es lo que podremos ver este domingo, cuando los Chicago Bears y los Tampa Bay Buccaneers salten al campo. ¿Solo lo que pase el domingo? Para nada, también nos interesa saber lo que pasará en los días previos al choque, porque en cada edición añaden cosas bastantes interesantes para demostrar que los fans de la NFL somos la hostia en verso. Todo queda muy apocalipsis zombie, pero con jerseys de Antonio Ramiro (lo cual demostraría que el mundo ha llegado a su fin).

Antes de empezar con la agenda, tengo que dar una noticia que hará que se os salten las lagrimillas, y no es otra sino que Nuere no podrá viajar al partido de este año. Sí amigos, Londres perderá uno de sus grandes atractivos no pudiendo ser testigo directo de los maravillosos audibles de ambos Bros, ya sea en un pub o andando por las calles londinenses, pero nos resarciremos pronto. Palabra. Una vez dicho esto, y del minuto de silencio pertinente… ¡Coged papel y boli que empiezo!

Viernes 21 de octubre: NFL Friday Night Lights (Trafalgar Sq. 5:00-9:00pm)

Empezando este ciclo de actividades un día antes de lo habitual nos encontramos con este evento que de primeras, había pensado que trataría sobre otro tema. Y es que el leer esas palabras que traducidas formarían un extraño ‘Luces de viernes noche’ nos invita a pensar en la serie con la que tantos momentos buenos (menos en la crisis a mitad de la segunda temporada) hemos pasado. Que levante la mano quien NO eche de menos al Coach Taylor… Vale, tú, y tú, ¡fuera! ¿Y quien no ha visto la serie? Pues, ya sabéis… ¿¡Eh!? Sí, que la veáis, pero ahora… ¡OUT!

Lo que nos espera en la famosa plaza es, ni más ni menos, la emisión de una película que guarda gran relación con el fútbol americano. En presencia del almirante Nelson podremos ver ‘Jerry Maguire‘, donde escucharemos más de una vez eso de ¡ENSÉÑAME LA PASTA! Es más, creo que acabaremos escuchándolo en directo porque uno de los invitados al evento será Cuba Gooding Jr., actor que interpreta al jugador de los Arizona Cardinals (vaya papelón, ¡y sino que se lo pregunten a Larry Fitzgerald!).

Con él podremos debatir varios aspectos de la película, aunque a mi me gustaría saber sobre como tuvo los santos huevos de hacer mierdas como ‘Boat Trip‘ después de cremutas como ‘Hombres de Honor‘. Al menos tendré que conformarme que no viene el comeplacentas egocéntrico, porque entonces sí que voy a Trafalgar con una buena ración de piedras. Bueno, dependería de si viene Katie Holmes también.

¿¡Que me ha llamao' whaaaat!?

Otro de los asistentes será Terrel Owens, T.O., Batman (o Robin, o quien narices fuera en su dueto con Chad Ochocinco). El receptor que pasó por San Francisco, Dallas, Philadelphia, Buffalo y Cincinnati, y que acuño el ‘They hate to love me’ estará presente para explicar que las relaciones entre managers y jugadores están muy bien descritas en esta peli. Hacedme caso, que algunos tengan tanto tiempo libre es casi denunciable.

Si os interesa la película, que sepáis que empezará hacia las 7 de la tarde y que evidentemente será gratis. Tendréis la oportunidad de comprar palomitas, que nunca pueden faltar, y hasta ponchos, por si llueve, que esperemos que no. Y mientras disfrutamos de este viernes, allí estarán las cheerleaders de Tampa Bay para entretenernos. ¡Claro que sí! Yo sigo con la esperanza de encontrarme alguna en algún pub… Ya os contaré.

Sábado 22 de octubre: Fan Rally (Trafalgar Sq. 12:00-5:00pm)

Este día habrá numerosos eventos y lugares a los que asistir, aunque en el título lo resuma como si Trafalgar fuera el único punto de encuentro. Desde las 11 de la mañana a 5 de la tarde en el London Soccerdome de Greenwich inaugurarán el UK Talent Camp, contando con la presencia de scouts de la NFL y antiguos jugadores para hacer pruebas a chavales de entre 16 y 19 años que estén involucrados de algún modo en la práctica del fútbol americano. Tengo que decirlo, esta iniciativa me parece buenísima.

En otro punto de la capital inglesa, en el Hotel Landmark, estará nuestro no-amigo Roger Goodell respondiendo a fans que tengan entrada para el partido y que previamente hayan sido invitados al evento. Todo esto suena a algo über-preparado y aunque se empeñen en decir que las preguntas serán libres y que cualquier cosa puede pasar (lo mismo Roger dice algo inteligente), no me lo termino de creer (sobre todo lo de la respuesta inteligente). Si vosotros tenéis algún interés en asistir podéis mandar un mail a enquiries@nfl.com en la que deberéis escribir:

  • Vuestra pregunta, que no se la deben de decir al comisionado, es para que vean que tienes algo que preguntar por si eres uno de los 130 ¿agraciados? para estar allí (Yaaaa, claaaaaro, veréis como las preguntas elegidas son del tipo: “¿Y cual es su color favorito?” porque seguro que las nuestras no pasaban el corte: “¿Tragas o escupes?” y “¿Tu eres más de culos o de tetas?”. Ensayemos la pronunciación por si alguno resulta elegido y quiere tener ese detallazo con nosotros: Du yu espit, or yu suolou?Ar yu a tit, or an as man?).

  • Vuestro nombre y ciudad (para poder enviaros los matones y que vosotros, sucias ratas, cantéis sobre quien os ha dado la idea).

  • Y un teléfono de contacto (para que se os felicite tras nuestro arresto. GOODELLATO!).

Ahora ya sí, nos centramos en lo que habrá en Trafalgar, y os comento que no hace falta tener entrada para poder disfrutar de los que habrá en la plaza. Volveremos a ver a las cheerleaders encima del escenario, en las que si apreciáis que alguna guiña un ojo sabréis que lo estará haciendo para mí, y junto a ellas y durante el día irán pasando nombres conocidos de este mundillo. No van a faltar los entrenadores de ambos equipos (Raheem Morris y Lovie Smith), ni T.O., y también contaremos con la presencia del running-back que fuera campeón de la SuperBowl con los Pittsburgh Steelers, Jerome “The Bus” Bettis.

¿Idiota yo? ¡Pues Gartzo la tiene así!

No descartéis más sorpresas, que de momento algunos nombres se guardan con recelo. Si me preguntaseis a quien me gustaría ver sobre el escenario (aparte de a Nuere, en una sorpresa que ni Isabel Gemio) diría que Warren Sapp. Pensadlo, ¿no sería una pasada? Y es que además es un ex de los Bucs… Pudiera ser.

A todo esto deberéis sumarle música en directo y los juegos interactivos de los que ya hablamos el año pasado: Que si drill de quarterback por aquí, otro de running-back por allá, que si “mira ahora soy Vinatieri y tiro un satélite de un chute”, etc… Están bastante chulos así que aunque os de pereza esperar la cola que pueda haber, dadle una oportunidad. Eso sí, para lo que esperas, en 30 segundos has terminado. Ahora entenderéis a muchas mujeres…

¡Ah! Y tiendas, tendréis varios puestos para comprar merchandise de vuestros equipos y por si os entra la hambruna, algún puesto de comida americana. Con mucha cursiva. Que curioso me parece que el coordinador ofensivo de Chicago no se deje ver por estos lares el sábado, ¿por qué será? Mike, te estoy vigilando tío. Bi kérful.

Ya por la noche… No hay nada relacionado con la NFL, pero salir un poco, coño, que estáis en Londres y hay unos sitios la mar de majos.

Domingo 23 de octubre: Tailgate party (Wembley Stadium. 12:00-5:00pm)

Cuando amanezcáis el 23 de octubre vuestro primer pensamiento será: “¡Ya está aquí! ¡Ya ha llegado!” Muchos os referiréis al partido, pero desgraciadamente para algunos la frase también valdrá para la resaca, porque no lo olvidéis, un sábado por la noche sigue siendo sábado por la noche allá donde estéis, pero es que un domingo por la mañana también tiene su hermano gemelo en otros países. No os quejéis que al menos este año no coincide con Halloween. Y lo digo por experiencia, que la jodida fiestecita de marras nos hizo perdernos el Tailgate y ahora no sé que contaros, porque no llegamos a ver lo que había.

Uno de los consejos que puedo daros y que probablemente sea uno de los que más debéis de atender, es que estéis atentos a los horarios del metro para la mañana de este día. Suele ser bastante normal que haya labores de mantenimiento en alguna de las líneas y hacedme caso cuando digo que no queréis que os afecten. Echad un vistazo a esta página o preguntad allí, pero no esperéis al domingo para hacerlo. Nosotros para llegar al estadio elegimos el tren, que te deja justo enfrente del estadio (hay que darse un paseíto, pero os prometo que se os hará cortísimo) aunque no descartéis otras opciones que puede que os vengan mejor.

Solo los que tengan entrada podrán entrar a la zona exclusiva de esta fiesta pre-partido, y es que aquí es donde os volveréis medio locos. Mucho merchandise y muchísima temática NFL con más juegos y gente conocida, y stands donde podréis admirar los trofeos Lombardi y anillos conseguidos por los dos equipos que estarán en Wembley horas después. Este año no me lo pierdo.

El partido empezará a las 6 de la tarde y en el espectáculo previo podremos escuchar a la banda americana Goo Goo Dolls y el momentazo, porque no tiene otro nombre, que son los himnos. Solo espero que este año el inglés sea cantado por todos, que el año pasado fue interpretado con guitarra y le restaba algo de impacto al asunto. Llegan el Star-Spangled Banner y el God Save The Queen, todos en pie, por favor.

God Bless America!

Y antes de cerrar la entrada el Gartzoconsejo de hoy, al que debéis de atender, y algún comentario que otro más: Disfrutad del partido lo mejor que podáis, si es vuestra primera vez, empapaos del ambiente y no dudéis en dejaros la voz. No tengáis miedo de atender a la secundaria o a la ruta de algún receptor porque las pantallas gigantes os darán la repetición de lo que ha ocurrido, no se os va a pasar ni un detalle. Y la sensación de la jornada va a ser una para todos, la de que el tiempo vuela.

Dicho esta obviedad, espero que pueda juntarme con alguno de vosotros en algún momento de estos días, y por qué no, charlar de football y de otras cuantas cosas en vivo y en directo. Será un placer. En principio podré contar con acceso al Twitter, así que sin necesidad ninguna de quedar previamente se podría improvisar algo una vez estemos dentro de alguno de los eventos. Es más, si dejáis algún comentario en esta entrada, podríamos ir pensando en algo y también sabría quienes andaréis por allí por si hay que mencionaros en la ya citada red social. Los jerseys de Romo, Rodgers, y creo que Hines Ward (de los Steelers es seguro) son fijos, con dos personas más de los que desconozco su afición (EDIT: ¡Al loro! Que creo que van con jerseys de Favre… no voy a tener suficiente con reírme con los gritos de la Lady a Cutler, ¡su cara al estar rodeada de dos #4 van a ser épica!) así que andad atentos. Ya sabéis cual será mi primera pregunta.

Si una vez terminado el partido no sabéis que hacer, buscad el Sports Cafe, un pub en donde tendréis football (entre otros deportes) en pantallas chachis, y pintas de cerveza. Lo único malo es que siendo el día que es aprovecharán para clavarnos dinero por entrar y no sé que partidos emitirán, pero bueno, que sepáis que existe. No sé su dirección exacta (no está muy lejos de Picadilly Circus) pero os dejo su web.

Nada más, que tengáis muy buen viaje y que os lo paséis genial. ¡Un saludo!

Fan Rally 2010 @ Trafalgar Square

Cómo echo de menos Londres, no os podéis hacer a la idea de cuanto además. Probablemente sea porque voy en momentos muy puntuales, estoy a mi rollo, ¡y encima nadie me dice nada! Claro que si a eso le sumas el ver nuestro primer partido de la NFL en directo… [Modo Nostalgia OFF]

Somos unos valientes, y por eso decidimos que había que contar nuestras aventuras y desventuras en la capital inglesa. Nuere ya nos puso la primera parte detallando lo que dio de sí el domingo, el día del partido, mientras que lo que voy a contar a continuación es lo que pudimos vivir el sábado en el Fan Rally que se organizó en Trafalgar Square para todos los locos del football que andábamos por allí cerca.

En seguida lo cuento, que no puedo dejar de mencionar una de las partes que más me gustó de todo nuestro viaje: la tertulia/charla/coloquio que tuvimos los tres locos que fuimos, el viernes noche. Habíamos terminado de cenar y oye, ¡nos pusimos  a hablar como si supiéramos del tema este del football! ¡Como si tuviéramos un blog tó reshulón! Vamos, ¡que ríete tú del podcast de FootballSpeech!

La única que ponía orden a esa locura era la única fémina entre nosotros, Amidala1613, a la que puede que asociéis como Lady Favre (os aseguro que sufriréis una horrible muerte si se lo recordáis, y NO hablo en broma). Ella es la que siempre se encarga de bajarnos a la tierra, porque Nuere y yo juntos somos peligrosos, además de sexys. La putoamosidad que desprendíamos hizo que los dueños de aquel lugar nos quisieran invitar a la cena, y encima que firmásemos unas fotos nuestras para poderlas colgar en su humilde establecimiento… Bueno, lo de esta última frase puede que no sucediera así, pero no andaba lejos…cof cof coffff.

Amaneció el sábado, tras una noche que paso rápida gracias a las pintas que nos sirvieron, de refrescante y dorada cerveza para mí, y de otra bebida que no osaré mencionar para los otros dos pussies (y luego me lo llaman a mí, ¡Child Please!). Como ibamos algo sobrados de tiempo nos fuimos a ver las tiendecillas de Candem que ya que estábamos al lado no costaba nada, y fue cuando vimos los primeros jerseys, menuda emoción, ¡porque nosotros íbamos como locos con los nuestros! Había tres personas promocionando el fan rally, y nos acercamos a ellos para pedirles unas pegatinas y para hablar un rato. Las chicas eran muy majas pero el tío un soso de narices, no se le ocurrió pasarnos el balón que tenía entre las manos y eso que estábamos preparando la jugada a base de audibles, ¡no había error posible! Aquel rubio con la camiseta de Crabtree (o Cangrejárbol, como le conocemos nosotros) nos privó de la diversión. Audiblus Interruptus.

Si quieres saber lo que es el EA HUB, sigue leyendo

Nuere tuvo que marcharse entonces a cumplir con eso que llaman lazos de amistad, y la señorita y yo cogimos el metro que nos llevaría a Trafalgar. Estando en el vagón, uno enfrente del otro, noté que Amidala me hacía gestos para que me fijara en el jersey del tipo que tenía a mi lado, que estaba leyendo un libro sobre los San Francisco 49ers. Estuvimos hablando con él un rato y me cedió el libro mientras me contaba cosas sobre Montana, Young, Rice… y más estrellas que habían pasado por el equipo Californiano a lo largo de los años.

Nos contaba también que era el segundo año que iba a ir a Wembley porque el año pasado fueron para ver a los Patriots, el equipo favorito de su mujer, y que este año le tocaba a él con sus Niners. Menuda envidia que nos dio, ojala pudiésemos ver nosotros a alguno de los nuestros. Nos preguntó si nos habíamos enterado sobre el cierre de algunas líneas de metro por labores de mantenimiento, y cuando nos bajamos estuvo aconsejándonos sobre que ruta tomar al día siguiente. Tras presentarnos, cada uno se fue por su lugar.

Un semáforo en verde nos separaba de estar en la plaza, y cuando vi acercarse a un tío con una chaqueta y una gorra de los Redskins que se había fijado en mi jersey, supe que algo iba a pasar. Con la más pícara de las sonrisas me alargó la mano a la vez que preguntaba “How is Tony Romo doing?”. Me limité a sonreir, contestarle algo que no logro recordar y a devolverle el apretón de manos, todo ello mientras escuchaba a cierta señorita reírse por lo bajini. El de Washington lo había conseguido: Llegó, vio, jodío. El clásico revientamañanas.

Mientras estábamos en la cola y escuchaba a las cheerleaders en el escenario me empecé a impacientar, y encima un caballero que tenía más atrás no dejaba de poner pegas a esto del football: que por qué se llamaba así si se juega con las manos, que no creía que toda esa gente fuera al partido, blabla… ¡de lo que no se quejaba era de las cheerleaders! Menuda paciencia que llegamos a tener a veces.

Una vez dentro y tras ver varias actuaciones fuimos hacia un espacio que había puesto la marca de videojuegos EA, una especie de tienda improvisada, que llamaban EA HUB. Dentro encontramos el paraíso, y no lo digo porque habia una pantallaca enorme en la que podías jugar al Madden de la XBOX tan tranquilamente, ni otras tantas teles normales con el juego para su versión de la PS3, ni porque encontramos el Madden de este año por ¡25 libras!, 15 menos de lo que lo habíamos visto en días anteriores… Sino porque al cruzar la puerta de cristal vi 2 cascos de la NFL: uno de los Cowboys y el otro de los Bengals (WTF?).

Me lancé a por el primero porque no estaba dispuesto a perder la oportunidad, uno de los chicos del staff me miró y le pregunté si me lo podía poner, y al sí añadió un “y los pads también si quieres”. Toma, iba a triunfar. Vale que los pads eran lo peor que te podías tirar a la cara pero con el casco me iba a sentir invencible, “Sácame una foto” le grité a Amidala.

Estos maniquíes son cada día más reales...

Con la emoción del momento no me dí cuenta de que había una chica con un micro salseando por allí y contando lo que veía, y si me dí cuenta fue al ver que todo el EA HUB me estaba mirando como me ponía los pads y el casco. Saludé, era mi afición. Llego a tener un balón y un receptor abierto y se la lanzo al safety, haciendo honor al jersey de mi querido Antonio Ramiro. Una Gartzoception, ¡aún se me pone el vello de punta!

Salimos por fin de aquel sitio y cuando bajamos las escaleras para poder estar más cerca del escenario se puso a llover, con el día tan bueno que había salido, así que la mejor opción para estar a cubierto fue volver a donde nuestros amigos de EA. Al poco dejó de llover, pero antes, habíamos conseguido hacernos con los mandos de una de las consolas para poder echar un pique: Cowboys @ Packers, como mandan los cánones. La señorita no dejaba de quejarse, que si “yo con el mando de la play no me arreglo”, que si “Eres un Hall of Famer del Madden…” y esas cosas tan ciertas.

Pues el que acabó sufriendo y con los machos de corbata fui yo. Puede sonar a excusa, pero la nueva característica del Gameflow me parece la mierda más grande jamás creada. Para alguien que no ha jugado mucho puede venir bien porque simplifica todo el lío de elegir jugadas y es todo más rápido… ¡pero si a mí no me decían que jugaba estaba elegida no sabía que esperarme! Así llegó la intercepción fatídica y los touchdows en contra. Tomé la vía fácil, al final del segundo cuarto y tras haber conseguido empatar el partido dejé el mando y dije: “Bah, no es para tanto…”.

Creímos oportuno ver qué famosetes eran los que subían al escenario, y coincidió con la aparición de cierto Head Coach al que alguien debía una pedrada… Por allí asomo también el gran ¡Jerry Rice! Que fue más majo que las pesetas, y cuando se le juntó Marisa Miller ya… tremendo. Al entrar nos habíamos quedado con ganas de probar los juegos de pasar, driblar y chutar el balón (y otro más del que no entendía lo divertido del asunto) porque el tiempo que había que esperar era inhumano.

Antes de irnos a comer, no obstante, decidí que era el momento de enseñar al mundo mis habilidades innatas como pasador. Consistía en conseguir pasar el balón por 3 agujeros que simulaban receptores, algo trivial, vaya. Pues el owned que me llevé no fue ni normal. ¡No se por qué tuve tanta prisa por tirar! Supongo que tiene que ver que no estaba Nuere para recibir los pases, sino irían milimétricos, como acostumbran. Y no, la testigo de mi ridículo no quiso lanzar.

Que no vaya de guay, que la falló...

Y así fue como terminó aquello, marchándome abatido, y encima con hambre. Ah, que casi se me olvida, también pudimos ver los 5 trofeos Lombardi que habían conseguido los Niners en su época dorada, y si ya creía que el trofeo era chulo de por sí, tenerlo delante me lo confirmó. Lo único que me dio pena fue el no habernos cruzado con ningún paisano para hablar un rato e intercambiar impresiones, si no hubiera sido por el apuro que nos causó el que no nos llegaban las entradas, hubiéramos intentado hacer una pequeña quedada. Tranquilos que otro año se hará, porque a esto volvemos o .

Solo nos separaba una noche del partido en Wembley, y siendo Halloween como era, no pudimos evitar salir a ver lo que se cuece en la capital en una fiesta como aquella. Aprendimos que las rusas podrían ser las mejores cornerbacks del mundo, que a los egipcios no les gusta recoger las chaquetas antes de tiempo, que el baile del tiranosaurio lleva a la moda desde el periodo jurásico y que si Bill Murray(¡Bill fucking Murray!) nos gustaba en Los Cazafantasmas, no tendría nada que hacer contra LA Cazafantasmas que vimos. PFFF.

Pero claro, eso ya es otra historia…

Pd. De las fotos que veis en esta entrada, solo una es nuestra de verdad, las demás las he cogido prestadas. Pido disculpas, pero sacamos bien poco la cámara a pasear.

Post Wembley 2010

Nanananana Wembley! Wembley! Wembley!

Así de contentos y felices estábamos todos. Ilusionadísimos con el fin de semana que nos esperaba en Londres. Eufóricos al poder ver nuestro primer encuentro de football en vivo y en directo. Nada de streams cerdos. Nada de esperar días bajándote el partido. Nunca mais, señores! Bueno sí, el resto de temporada, pero vamos…

Gartzo va a ser el encargado de contaros como le fue en Trafalgar Square. Yo no pude ir, ya que aproveché mi viaje a Londres para visitar a un buen amigo que está “estudiando” (importantes las comillas) ahí. Así pues, me limitaré a comentar la jugada del domingo.

Nos hospedábamos en un hostal en Camden, el mítico barrio con la calle repleta de tiendas de fachadas súper-chulas. Después de un sábado festivo, el despertar fue algo duro, pero a pesar de que alguna quería retrasarlo más, yo traté de levantarles raudos y veloces.

Blue taco, blue taco, hot chick, hot chick!

Una vez ingerimos el desayuno-comida pertinente, nos dirigimos hacia la estación de metro, dispuestos a la larga y dura travesía hacia Wembley. Antes de embarcar, pasamos por una papelería, que curiosamente estaba abierta un domingo, y compramos cartulina roja para hacer unas buenas pancartas Anti-Tebow. El primer revés llegó en la misma estación, cuando vimos como la cerraban en nuestra cara. Una caminata nos llevó a la estación más cercana y allí empezamos la odisea railística. En Londres, los fines de semana, muchas líneas de tren y metro cierran para labores de mantenimiento. Ya habíamos mirado cuales cerraban, pero en la entrada descubrimos que las cosas cambiaban, y que los londinenses, donde dijeron digo dicen diego. Pero bueno, una vez montados y situados, nos daban igual los problemas. Gartzo incluso tuvo ocasión de semi-confraternizar con un colega cowboy. Con esto quiero decir que se miraron desde la lontananza, al estilo vaquero, y se saludaron con una leve inclinación de cabeza, como gesto de respeto del viejo y lejano oeste.

Respeto (y más) entre vaqueros...

Al final, hicimos el último transbordo, consiguiendo además sitio sentados, y empezamos la operación “Tormenta del desierto filipino”. Pancartas en mano, montamos un show tratando de decidir que poner. Debíamos ser cautos en la elección y sabios en la ejecución, pues disponíamos de dos oportunidades. Tras largas retahílas de pros y contras, optamos por un clásico y simple “Fire #15 Tebow”, para cumplir las promesas, con un poquito de publicidad blogera, y dividir la segunda cartulina, logrando una D y una #. DE-FENCE! ¡Vaya espectáculo! Los pasajeros colindantes nos miraban por encima del hombro, tratando de discernir nuestro mensaje. Las sonrisillas comenzaban a asomarse.

¿Tebow va acentuado o sin acentuar? ¡Qué lío las nuevas normas!

Por fin llegamos, con los nervios a flor de piel y las piernas temblando. Esperamos a que la salida se despejara y procedimos. La verdad es que la esta estación de Wembley debería tener hilo musical con bandas sonoras épicas full time. Salir de esa parada, viendo el estadio de fondo, simplemente acongoja. ¡Una pasada! Gartzo y yo estábamos ya motivadísimos perdidos. Fuuuuuu

Fucken Epic!

Entre la ingente cantidad de personas que había en el vagón ya habíamos visto varios jerseys de diferentes equipos, pero aquello ya fue un acabose. Tenías de todo. Destacaban los equipos participantes en el partido, 49ers y Broncos, pero también te encontrabas Patriots, Vikings, Colts, Redskins, Packers, Chargers, Cardinals… Creo que vi de todos menos Browns, Jaguars, Panthers y Seahawks (EDIT: vale, de estos últimos sí que vimos, solo que estabamos tan emocionados que ni nos dimos cuenta… ver la foto reflectante (sabréis cual es, creedme) para más señas) …

Papa, ¿Por qué somos de los Redskins? Calla, niño.

Entre los equipos participantes, había más o menos variedad. En los Broncos destacaban los jerseys de John Elway, quarterbacks con el que los Broncos ganaron sus 2 Superbowls. También había mucho Tebow también, pero no nos dejábamos intimidar por los fans del QB filipino. Curiosamente, solo vi un Kyle Orton, y eso que es el QB titular. En cuanto a los 49ers, mucho Joe Montana, poco Steve Young, algunos Michael Crabtree, varios Patrick Willis y Frank Gore y un sorprendentemente alto número de Alex Smith (yo incluido) y bajo de Vernon Davis.

 

Parece que estoy mazado y tó

Pero no nos podíamos quedar todo el día mirando las camisetas del personal. Así que íbamos avanzando en busca del Tailgate, donde se estaban realizando las actividades. Pero antes, quedamos con un colega ingles en las puertas de Wembley. Esto nos causó un retraso que a la postre nos impidió entrar en la zona de actividades, pero bueno, no pasaba nada. Así pues, decidimos que lo mejor era ir entrando, que había ya ganas. En la entrada, me sorprendió que no hubiera nadie rompiendo las entradas. Una simple lectura del código de barras (totalmente automatizado) bastaba para entrar. Después del pertinente chequeo de posesiones, ¡entramos en Wembley! Y lo mejor es que no sufrimos nada de colas. Bravo por la organización.

Pero antes de entrar, cabe mencionar una de las anécdotas del viaje. Si no es la más importante, cerca estará. Como ya contó Gartzo, cuenta la leyenda que una dama de las tierras de la patata se atrevió a desafiar a tres nobles (¡y atractivos!) caballeros. Clamaba, sin ningún atisbo de duda o miedo, que era capaz de acertar más partidos en una jornada cualquiera que los tres impecables señores. Lastima que su pericia adivinatoria no fuera tan grande como su lengua viperina (lastima para ella, claroestá), pero la “inocente” apostante falló estrepitosamente. No solo no acertó la que más, si que encima fue la última. La venganza planeada por los tres caballeros… Bueno, hay que aclarar que dicha damisela es fiel amante del número 12, en verdes campos con trigo dorado, y que odia todo lo relacionado con el 4. Ya sea en verde y oro o en un nórdico púrpura. La venganza, como decía, era sacarse una foto con la camiseta del 4. Sin nada debajo. Ella se negó, así que, como gentleman que somos, cedimos. Una foto con alguien vestido de Favre (por si no lo habíais adivinado), bastaría. A lo largo del sábado vimos muchos cuatros. Verdes y púrpuras. Pero al ver a este grupo, supimos que debía ser la foto.

 

3 x 4 = 12

La verdad es que el estadio por fuera asombra, pero por dentro no se queda atrás. Muchos ya sabéis que es el edificio con más baños del mundo, pero vamos, tiene de todo. Muy amplio, bien indicado, limpio… Todo perfecto, vamos. Así pues, nos dirigimos a nuestras localidades, que no teníamos ni idea de cómo iban a quedar. Estábamos en un fondo, pero lo suficientemente escorados como para tener una perspectiva más que decente del partido. Está claro que lo mejor es ver el partido desde un lateral, pero eso sube el precio como que no quiere la cosa…

Contábamos en los asientos con unas banderolas de los 49ers, para ambientar el partido y animar a los Niners. El estadio se iba llenando poco a poco y la procesión de gente extraña seguía. Hay que tener en cuenta que era Halloween, por lo que alguno que otro iba disfrazado.

 

Eran uno, dos y tres, los famosos mosqueperros

Y ya por fin, empezó el movimiento en el campo. Ambos equipos habían estado calentando pero ya se habían metido en los vestuarios. Empezó primero, si no recuerdo mal, la demostración del equipo de percusionistas de los 49ers. Ataviados con sus tambores, tocaron un par de temas con diferentes coreografías. Muy chulo, la verdad, muy de los yuesei. Todo esto con cheerleaders bailando, por supuesto… ¡Ay, omá que ricas!

Luego vino el concierto de My Chemical Romance. Grupo que sin ser de mis favoritos, tiene un par de temas molones. Empezaron con “Na na na”, single de su último disco. Bastante curioso y pegadizo. Y después “Welcome to the Black Parade”, del anterior disco. Más oscuro y MaLoTeH. El toque de los tambores estuvo aderezado por el equipo de percusión de los 49ers. Y las Gold Rush Girls bailando, por supuestisimo. Y mientras, banderas de todos los equipos de la NFL.

Salieron entonces, si no recuerdo mal, los equipos. Abucheos para unos, y fuegos artificiales, banderas y aplausos para otros.

Después de esto llegaron los himnos. Mientras sonaban, salían de unos globos de los equipos las banderas de los EE.UU (49ers) y del Reino Unido (Broncos). El himno estadounidense lo cantó Michelle Williams. Para ello, Gartzo sacó su bandera, se quitó su gorra de los Cowboys y nos pusimos la mano en el pecho. Hubo un momento en que las pantallas enfocaron a unos aficionados con una bandera de los yuesei. El corazón me dio un vuelco pensando que íbamos a salir en la tele, pero nada, eran otros. Yo que quería saludar a mi abuelita.

 

La emoción hacía que se nos salieran las lagrimillas...

El himno del Reino Unido fue interpretado a la guitarra eléctrica por Jeff Beck. A mi también me dejó algo frío esto. Si  tocas un himno sin posibilidad de que los nativos lo canten le quitas muchísimo encanto al tema. Imaginaos un Anfield sin que el populacho cante “You’ll Never Walk Alone”. Pues puta mierda, no me convence, que diría el Sargento Hartman.

Tras esto ya llegó el Coin Toss, es decir, el sorteo de posesión y campo. ¡Por fin iba a empezar el partido! Los 49ers empezaban chutando y los Broncos recibiendo. Nos preparamos a la patada inicial y…“eeeehhhhhhh cabrón hijo…” ¡Ay no espera que aquí esto no se hace! ¡¡Y que yo voy con los Niners!!

Poco voy a analizar del partido. No hay palabras. Me pareció todo tan asombroso, tan bestial, que mi memoria no es capaz de plasmarlo todo. Si que recuerdo que Mariano Tovar nos animo a que nos fijáramos en el trabajo de las secundarias, que en la tele no se ve, pero como Gartzo dijo…

–          Vamos a ver, con esas cheerleaders ahí, ¿cómo quieres que me fije en tíos con mallas?

–          Pero Gartzo, ¡¡¡es a lo que hemos venido!!!

–          ¡¡¡Pero mira como bailan!!!

–          Sí es cierto, que bien bailan…

 

¡Ay omá!

Así que lo dejaremos para otro año. Pero tranquilos, pudimos quitar nuestras miradas de las chicas. Eso sí, una de las múltiples veces que pasaron (es que como son las mujeres, que les encanta pasearse exhibiéndose), Gartzo y yo, bueno, hicimos un baile no apto para menores de edad… Quien haya visto Equipo a la Fuerza lo entenderá…

La primera mitad fue un poco pestiño. Solo un field goal del bueno de Joe Nedney animaba el marcador, y ninguno equipo era capaz de superar a la defensa rival. Ambos se empeñaban en carreras imposibles y pases cortos o incompletos. Llegó entonces el momento. Tras un pase alucinante de 71 yardas de Kyle Orton a Brandon Lloyd, los Broncos se situaban en la yarda 1 de los 49ers. Delante de nuestras narices (de hecho, casi todas las anotaciones las vimos cerquita cerquita). Vimos salir a Doble T, el fraile, el monje filipino, Pro-life Man… Tim Tebow y situarse tras el center. “¡¡¡DIOOOOXXXX!!!! ¡Rápido Gartzo, saca la pancarta!” Con nuestra pancarta en mano, y un colgado con la camiseta del 15 detrás, que no paraba de pedir a Tebow, vimos como la jugada acabó en TD. Mecagoentó. No solo nos habían dado por el orto, si no que además había sido Tebow. Que bajón. Al menos la pancarta hizo reír a uno que teníamos delante.

 

Fuimos Tebowneados

Pero no podíamos venirnos abajo. En el siguiente drive Troy Smith sufría un fumble que recuperaba, y Joe Nedney fallaba, dando al palo, un FG de 52 yardas… FUUUUU. Las jugadas continuaban, pero ningún equipo era capaz de anotar de nuevo. Al inicio del cuarto cuarto, los Broncos anotaban un FG que les ponía 10-3. Los ánimos se enfriaban. Menos mal que en el siguiente drive Troy Smith se vistió de gala y comenzó el festival. Para ello, se sacó un pase de dios sabe donde, tras correr un poco, bajo presión y a la virulé, que Delaine Walker atrapó entre dos defensas. Esto les ponía en la yarda 1 de los Broncos.

EUFORIA.

Tras una carrera sin éxito de Frank Gore, Smith’ corría hacia nuestra banda para anotar el TD. ¡¡¡La locura, Josebas, LA LOCURA!!! Banderas al vuelo, saltos en el pasillo, cantos, golpes de estos, pecho contra pecho… ¡Y solo habíamos empatado!

Pero todo había cambiado. Los Niners estaban envalentonados y su defensa fue capaz de parar al ataque de los Broncos, que por mucho Tebow que sacaran, no tenía nada que hacer. Y en el siguiente ataque de los 49ers, Smith’ volvía a comandarlos a una nueva anotación. Solo 4 jugadas le bastaron para conectar con Michael Crabtree, anotando un touchdown de 28 yardas. ¡Jugadón!

Lo mejor vino en la siguiente jugada. Tras el extra pint y el kick off, Gartzo y yo sacábamos nuestras pancartas de D-# y animábamos a la defensa de San Francisco. Y vaya si la animamos. En el primer snap, Orton corrió hacia su izquierda y sufrió un fumble que Takeo “cuello de tiburón” Spikes recuperó. ¡VAMOS! El drive terminó con un TD de Frank Gore, que se lo venía mereciendo, ya que había percutido como un campeón en la defensa de Denver.

Después de un susto en el kick off return, los Broncos anotaron un TD más, obra de Lloyd a pase de Orton. A pesar de que el ataque no pudo avanzar mucho más, la defensa volvió a ser determínate logrando una intercepción. Ahí ya sí, se acabó el partido. Victoria de los San Francisco 49ers.

 

¡¡¡Biiieeeeeeeen!!!

Por supuesto, nada más terminar el partido decidimos que debíamos volver. Aquello no podía quedarse en un simple one hit wonder, nada de eso. Tras unas fotos en los aledaños, echándole la bronca a Singletary y recibiendo un pase de Smith, nos fuimos al metro.

 

¡Pero tú qué!

¡Qué estoy yó solo!

¿Qué os parece el modo nocturno de mi camara?

Después de un gritón de horas en un vagón abarrotado, llegamos a nuestro destino, Picadilly Circus. Tras una jamada basura, nos fuimos a un bar de estos repletos de pantallas, donde retransmiten todo tipo de deportes, a ver el final del Vikings @ Patriots y como a Favre le rompían la mandíbula Cuando se terminó, tuvieron los santos güivos de poner baseball… ¡¡¡¡¡BASEBALL, TÚ!!!!!! Luego en un par de pantallas sí que pusieron en Steelers @ Saints, pero vamos, al terminar el primer cuarto nos fuimos a dormir, que estábamos reventados.

Así fue nuestro Sunday Football Day. Con unas ganazas de repetir increíbles, me despido de vosotros. Tened paciencia, que Gartzo colgará dentro de poco su experiencia el sábado.

¡Viven!

Crrema! Cremón! Cremuta! Néctar... NÉCTAR IMPERIAL!

Efectivamente, señores, seguimos vivos. No os vayáis a pensar que nos quedamos en Londres (¡ya podríamos!) o que de toda la brutalidad que pudimos catar, nuestros corazones dejaron de latir. Para nada. Seguiremos aquí durante mucho más tiempo, o al menos eso esperamos.

Pero necesitamos tiempo para asimilar todo lo que fue el fin de semana, y además aún queda curro por hacer (análisis de Packers y CowboysGartzo tiene para rato -, reviews de la jornada, crónicas del partido de los 49ers, daos un poco de envidia, etc, etc…)

Así pues, ¡sed pacientes, que todo llegará!


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